17 marzo 2017

La dificultad de montar un negocio en España

Este país es una vergüenza a la hora de ayudarte a montar un negocio. Son todo trabas y complicaciones que no ayudan en absoluto a desarrollar una nueva empresa. Lo admito: estoy muy cabreado y todo lo que salga aquí puede ser sólo fruto de la frustración y el enfado en caliente. Y qué.

En primer lugar, dependiendo de cada tipo de negocio, se necesitan miles de permisos y mierdas que hacen que sea todo complicadísimo. En mi caso, era necesario que obtuviera, además de las licencias de higiene y salud, un certificado de manipulador de alimentos, tal y como estipulan el puto Reglamento (CE) 852/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios y el jodido Real Decreto 109/2010, de 5 de febrero, por el que se modifican diversos reales decretos en materia sanitaria para su adaptación a la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio y a la Ley 25/2009, de 22 de diciembre, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio.

La movida, hacer un examen, pasarlo y pagar las tasas. Bien. Luego, ya con la idea de negocio totalmente preparada, con un modelo de negocio férreo y consistente, con el posiblemente mejor business plan de la historia de todas las jodidas empresas de este puto universo, formalización de la empresa. Un caos de cojones, la verdad (aunque al parecer antes era una movida mucho peor). Total: primero la administración con Hacienda. Papeles y más papeles sobre el alta en el IVA, el AIE, la declaración censal, una declaración previa al inicio de operaciones y conseguir, por fin, ese puto numerito que hace de tu empresa una empresa: el CIF.

La inscripción en el Registro Mercantil: otro lío de narices. Había problemas con el nombre de mi sociedad. La razón social de la misma no le gustaba al tío del Registro, vaya. Pollas S.L. No era un nombre que estuviera registrado. Ninguna empresa en España se llama así. Teóricamente, ese podía ser el nombre de la empresa de mi nuevo negocio. Pero no, resulta que al señorito de los cojones no le da la puta gana darme el visto bueno. Que la razón social no se corresponde con la actividad de la empresa y que según no-sé-qué ley, no se puede denominar a una empresa con un nombre malsonante. No veo qué tengan de malsonante los pollos hembra. Pero vale que era para una empresa de helados. Unos helados geniales: yogur helado con forma de pollo. Y vegano, además.

Después de mucho discutir, me voy del Registro sin la constitución de la sociedad. Bueno, pasadas las semanas decido que la empresa se llame HELADOS DE POLLO S.L. y voy al banco, al Registro, más papeleos, Seguridad Social... Hay miles de cosas, es todo una locura.

El alquiler del local lo tenía ya claro. Había apalabrado ya un local pequeñito en Chueca, que había sido ya de otra heladería que pertenecía a una cadena de heladerías. Así que tenía el material y todo listo. Pero bueno, necesitaba registrar la marca. Y, como no podía ser de otra manera, el mismo problema que me dieron en el Registro Mercantil me lo dieron en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Fueron tres semanas de intentarlo, hablar con abogados para que me asesoraran (tengo buenos amigos abogados) y finalmente conseguí el nombre de mi marca: pollas. También registré el logotipo:


El punto era necesario. Si Tumblr lo tiene, mi marca también. No es por ninguna marca de yogur helado. Que conste. Así que parecía que ya estaba todo listo para empezar, de una vez, con la actividad empresarial. Pero no todo es tan bonito como parece. De hecho, todo es una puta mierda en este jodido país de inútiles.

Primero: todo mi material promocional (carteles, flyers, una lona para la pared del local, vinilos para el escaparate y los menús) llegaron tarde y con desperfectos. Al parecer, el color naranja de mi marca no se lleva bien con las impresoras del suministrador. Me salen de color rosa, como una marca de la competencia. Smöuy es rosa, Laollao es verde y Pollas naranja. No podía creerlo. Total: perdemos otro mes para la apertura del negocio, y más pasta que pierdo porque hubo parte del material del que no quisieron devolverme el dinero. Buscar otro proveedor y que hicieran las cosas bien fueron otras dos semanas perdidas.

Mis proveedores de las materias primas, sin embargo, trabajaron todos como auténticos profesionales y no tengo nada que reprochar. Estoy muy contento y seguiré trabajando con ellos.

Finalmente, ya está todo preparado para la apertura de Pollas, en la C/ Pérez Galdós, 15, en la zona de Chueca, el próximo 1 de mayo. He preferido darme el mes de abril de margen para posibles imprevistos. La heladera funciona perfectamente. Los moldes de forma de pollo también. Todo está listo. Estoy preparando una campaña de marketing importante, tanto de guerrilla por la zona como en redes sociales. He contactado con medios especializados en helados para que hablen de Pollas en los próximos días. 

El 1 de mayo, señoras y señores, será una fiesta. Bienvenidos a mi nuevo proyecto. ¿Queréis un helado?

(Este texto es un relato de ficción. Nada de lo escrito en él debe considerarse en serio.)

09 marzo 2017

Malasajam: 14 de marzo

¡Hola a todas y todos!


El próximo martes, 14 de marzo de 2017, estaré como poeta invitado en Malasajam, la jam session de poesía que organiza Carlos Guerrero en Obsoleto bar (aquí un mapa) todos los martes. Intento pasarme por ahí siempre que puedo y es todo un honor poder formar parte del elenco de invitados que han pasado ya por ahí. No puedo menos que agradecerle a Guerrero que haya querido contar conmigo.

Recitaré algo de Uni-versos, pero como ya me parece que es cosa del pasado, me entregaré a vosotros sobre todo con poemas nuevos, algunos de los cuales aún no he enseñado a nadie.

Será a las 21:00h en el número 28 de la calle San Vicente Ferrer, en Malasaña, entrada gratuita (pero consumid algo, ratas) y después del minirecital habrá jam, por supuesto, así que estáis invitadísimos a recitar o cantar (o lo que queráis) algo. Espero veros por ahí, disfrutando de la poesía y la cerveza, si es que hay alguna diferencia entre ambas.

Aquí os dejo el evento de Facebook por si sois de esos que, como yo, tiene la necesidad de ponerlo todo por las redes sociales.

¡Sed felices y nos vemos el martes!

13 febrero 2017

¡He estado en la radio!

¡Hola a todos! Hoy es el día de la radio, y quería aprovechar esta fecha para publicar en mi blog el programa de radio en el que estuve el pasado viernes con mi amigo Víctor Moratalla. 

Fue una experiencia preciosa de la que disfruté muchísimo y que me encantaría repetir. Aquí os dejo el programa, en el que analizamos varias canciones y donde me animo a hacer un truco de magia.



¡Un saludo!

16 enero 2017

Volver a ser


Destrozo mis dedos en sangrientos muñones
y me hago espíritu silvestre,
me hago cuerpo putrefacto en dos semanas,
me hago alimento de bestias del bosque,
me fundo con la tierra en cenizas,
vuelvo a nacer esencia.

Vuelvo a vivir con los animales del hábitat,
a ser porque sé que somos,
a comer carroña con el lobo solitario,
a esconderme, débil, con el zorro pelirrojo,
mentiroso,
y soy, por primera vez, mi propia víctima.
Ojalá por primera vez.

Aúllo a la luna y amo a la noche
y soy de nuevo libre en la espesura.
Me diluyo entre las sombras,
destruido y abierto,
soy todo yo una herida que alimenta a los roedores que viven de la muerte.
Soy el pasto y las vísceras,
soy un nuevo manjar sabroso.

Escribo y muero,
me deshago en letras, hierbas y raíces,
dejo de echar de menos.
Dejo de ser para ser ellos.
Soy todos de nuevo.
Soy la sangre. La carne. El fuego.

Porque no puedo vivir inerte,
no quiero sólo darme,
deseo darme y recibirme,
vivirme con vosotros,
aunque sea muerto.
Pero que sea adrede.
Darme porque yo también me quiero.

Y como el lobo solitario,
como el buitre carroñero,
como los queridos gusanos a los que doy cobijo,
quiero yo también saber vivirme estando muerto.
Aprovechar, siendo alma, con ellos mi cuerpo.

Me he desvivido tantas veces
por deseos imposibles que ya no siento
que nutrirme de mis carnes
espero que sea mejor que sostener mis huesos.
Que sentir que soy de otros no me haga sentirme desperdicio.

Soy esencia, soy el bosque, sé que vuelo.
Floto entre los árboles,
vivo entre raíces,
escupo mis miserias que dejan ya de ser tristes.
Estoy contigo porque estoy en todas partes.
Ven al bosque.
Soy camino.

Ven y vívete conmigo y seamos juntos el follaje,
que nuestra cama sean espinos
y nuestra madrugada sea salvaje;
vamos a despedirnos
y que, por una vez,
sea de verdad para siempre.

30 diciembre 2016

Adiós, 2016

Se va el año y es época de recordar y hacer un balance de lo que ha pasado este año. Y la verdad es que no quiero hacerlo. No quiero recordar.

Ha sido un año con cosas muy buenas y con momentos muy malos. 

He terminado la carrera, he empezado a trabajar, me he mudado de casa (a medias), he escrito, he leído, he ido a un montón de conciertos, he viajado, he bebido miles de cervezas, he vivido poemas, he conocido a gente preciosa que me hace muy feliz. Y he disfrutado con la gente que quiero que ya conocía y con los que soy feliz.

Pero ha habido cosas malas, dentro de esta cabeza y este corazón, y fuera. He sufrido por personas a las que quería. He perdido a mi abuela, que si está en un Más Allá, espero que sepa que la quiero. He pasado momentos de tristeza, he llorado, me he sentido solo (demasiado). 

Si tuviera que hacer un balance, diría que el 2016 ha sido un mal año. Pero un mal año con cosas buenas. Lo he llevado bien, he vivido (o me he dejado vivir). Me han ayudado a vivir muchas personas. Eso es lo que vale la pena. Las personas.

Queda un día de este año y empezará el 2017. Prefiero los años impares, creo. A ver si hacemos del 2017 un buen año, porque es algo que no viene solo, hay que hacerlo. Hagámoslo juntos.

21 diciembre 2016

Apretar mucho los dientes cuando duermes


El desdén de una mirada que ya no muerde
-dulcemente-,
la experiencia inexacta de no tenerse a uno mismo,
una
                 rata
                                   muerta
que no deja pasar el agua por el sumidero.
Que no deja fluir las lágrimas,
que sigue mordiendo y contagiando,
una rata que es veneno dolor muerte.
Volver a ser uno sin idilios ni aviones de papel,
agarrar las manos en el abrazo,
soñar que seguimos soñando.
Volar en alfombras que son raíces.

La estufa fría del dolor y la amargura
se pudre en el fango sórdido de tus pupilas tristes.
El llanto es ahora lodo, la cara es barro,
la sonrisa es mierda.
Somos curiosos incluso cuando no queremos querernos.

Amar es dar lo que no tenemos incluso cuando no tenemos nada.
Amar es apuñalarse y tragar la sangre.
El amor y la muerte se parecen demasiado.
Demasiado a verte y no tocarte
por miedo a abrasarme las manos.
Huele a podrido y no son mis sueños:
son tus pestañas que, preciosas,
aletean mágicamente como murciélagos chupasangre.
Mariposas negras que arrancan la piel a mordiscos.
Qué bonitas tus pestañas cuando miras al sol y se derriten.

Eres tan bonita que ojalá me dieran uno de tus huesos cuando mueras.
Un fémur tuyo sería mi nuevo amor platónico
en un plato de lentejas frías.
Quisiera ser árbol para hacer raíces en tu estómago y vivir en tu vientre.
Nacer de tus cenizas como si fuera un fénix.
Volar a nado tus cicatrices que se vuelven heridas abiertas.
Tragar tu sangre en arcadas de amor verdadero.

Si no te he soñado todavía es porque serías la pesadilla más bonita del mundo.
Porque me da terror despertar y que haga tanto frío
que tenga que taparme hasta la cabeza con la manta.
Ya es invierno y te estás volviendo escarcha.
Escárchate conmigo si te atreves.

Seamos muérdago creciendo entre las ruinas de un cementerio.
Veamos películas de Tim Burton agarrados de los pies.
Fumemos hasta convertirnos en la nueva foto de las cajetillas de tabaco.
Fumar mata. Vivir también.
Mátame, que quiero vivirte y no sé cómo se hace.

Contemos hasta diez las gotas de sangre y volvamos
la cabeza
hasta ahorcar los miedos.
Aráñame con tus dedos carámbanos de hielo
mientras me dices que me quieres así,
muerto y triste.

Muerto y frío.

Muerto y muerto.

17 diciembre 2016

Soy pero no quiero

Tengo una espina clavada en las entrañas,
una flor creciendo en cada cuenca de los ojos,
una cena de empresa atragantada en mil polvorones.
Tengo las gracias dadas por mil cigarros que me han dado
alojadas
en un por ejemplo que me deja muerto.
Sentado aquí, si quieres.
Una risa, por favor,
que se esconde en un "¿me estás vacilando?"
oculto en un "¿qué te cuentas?".
Olvídate de estar a todo.
No has perdido la cartera todavía.
No has perdido la esperanza.
Ni la noción del tiempo.
Respira.
Eres uno.
Uno entre tantos.
Entre tontos.
Un tonto más que se deja llevar por saber el sabor de unos labios.
Por favor.
Por cierto.
Por qué no.
Dime que no miras a la cara a las circunstancias,
que llevas queriendo estar muerto desde hace ocho años,
que no te has cortado las venas lo suficiente.
Dime que te pierdes por perderte entre sus brazos y que no hay manera.
No hay forma de ser tú.
¿Qué íbamos a hacer?
¿Qué queremos?
Una vez al año no hace daño.
La Navidad es comer animales muertos.
No quieres tocar unas manos que no son las suyas.
No la echas de menos pero te hace falta.
No llores.
No grites.
Disimula.
Eso es todo.
No ser, parecer, ocultarse.
Ser yo es tan difícil que soy otros porque ser yo me dolería demasiado.
Vuela alto, lejos,
y déjate caer.
Que te vean.
Morir nunca fue tan divertido.
Estaba bien.
Como si hubieran pasado veinte años.
Como si estuvieras igual,
un jubilado más que no sabe qué hacer,
que cuenta historias de reinas muertas.
Lo único que no puedes ocultar es tu mirada.
Te delata como un cascabel que no sabes leer.
Empieza a agobiarte.
A ser tú de nuevo.
Intentas no ser, pero eres,
porque ella, fuerte, sigue sin existir.
No llores.
O disimula.
El dolor es tu enemigo y te ha ganado.
No quieres ser pero desaparecer es imposible.
Sueñas con la playa de Canarias y duele.
Sal, déjate morir a versos y descansa,
que los besos son para otro y tú no tienes nada de lo que arrepentirte.

Quike D-B

05 diciembre 2016

Maravillas Jam: jueves 8 de diciembre

¡Hola a todas y todos!


El próximo jueves 8 de diciembre estaré junto con Alba Águila y Efrén García como artista invitado en la Maravillas Jam, que tiene lugar cada dos jueves en la sala Maravillas (Calle de San Vicente Ferrer, 33, Malasaña, Madrid) y que presenta Jorge Valverde.

Habrá música por parte de Efrén, poesía por parte de Alba y mía (yo hago lo que puedo), micro abierto para quien quiera salir a cantar o recitar, cerveza y muy buena gente. Para mí sería fantástico encontraros por ahí porque no todos los días te invitan a estas cosas y es un honor que Jorge haya querido contar conmigo. Espero que no me defraudéis y que acudáis en masa para verme recitar algunos de mis poemas, bebernos las caras y vernos las cervezas.

Ah, no lo he dicho, pero la entrada es GRATIS, así que no tenéis excusa.

Tampoco lo he dicho: es a las 21:30h. Este jueves. En la sala Maravillas. Será maravilloso veros.

29 noviembre 2016

No te mientas


No mientas,
no mientas,
no te mientas.
Aunque no entiendas el idioma,
no te dejes llevar por la melodía de la mentira.
Las verdades asoman entre los rasguños,
las heridas sangrantes,
los cortes costra.
Las verdades, a veces,
duelen.
Como esa soledad dulce que termina desgarrándote la garganta.
No te mientas,
no falsifiques las sonrisas,
no escondas tus lágrimas tras caretas esponja,
no seas sentimentira.
No seas escombro de flores.
No te engañes creándote un idilio de risas silvestres,
orgasmos de noches sin calendario,
cervezas sin alcohol.
Pocas mentiras lo son tanto como la cerveza sin alcohol.
No te mientas.
Agárrate a la verdad y jódete hasta acostumbrarte.
O cámbialo.
Lucha por mejorar la realidad pero no la adornes
con amistades baratas,
disfraces de otras vidas
o ideas cambiantes según la mirada a la que te dirijas.
Haz lo que quieras.
Pero no te mientas.

02 noviembre 2016

Uno de noviembre


Uno de noviembre. Ojalá lloviera. Ojalá yo viera que apareces por la ventana bajo la lluvia.
El viento toca la puerta, llama a la espera de su respuesta, vuela rápido entre los misterios que esconde tu pelo.
Abro. Si no te veo, no quiero otra cosa.
Una madre abraza a un niño en el metro.
Fuera hace frío, pero llueve dentro.
Hace meses que no hago un poco de ejercicio. Hace siglos.
No llueve fuera, llueve dentro;
ojalá fuera al revés.
Uno de noviembre. Nuevo mes, nueva vida.
Sigo sin conocerte. Sigo echándote de menos cada día que pasa y no te siento porque siento que no sé quién eres dónde estás por qué no tú y yo aquí y ahora.
Solo.
Estoy solo porque esta gente que me rodea en el metro no eres tú.
La madre y el niño han bajado.
Una pareja se abraza. Bajan en Tribunal, conmigo.
Son dos chicas que se besan y yo soy la envidia solitaria que se muerde el interior de la mejilla izquierda.
Qué bonita es Malasaña incluso cuando no existes.
He venido a despertar un poco, que estaba cansado y ahogado y en realidad me va todo de puta madre pero casi.
Sólo casi.
Casi solo, estoy.
Porque el deseo de que vengas está aquí conmigo y yo y yo y yo.
Joder, menos mal que escribo,
porque no hay otra manera de canalizar todo esto.
Tengo hambre y no quiero comer.
Dicen que los cuadros depresivos no son pinturas y que yo no soy Dalí,
y tienen razón, pero no lo saben.
Echo en palabras toda la mierda de dentro y me quedo vacío.
Vacío y solo.
Bienvenido al mejor día de tu vida.