
A pesar del título de esta entrada, no voy a hablaros de
V de Vendetta ni del cómic que inspiró la película. No voy a hablar de nada de eso porque no quiero hacerlo. No hace falta hablar de ello. No hace falta que haya venganza.
Hoy he publicado el segundo capítulo de
B/N, la novela en la que estoy trabajando este mes, en
Wattpad. Podéis leerlo
haciendo clic aquí. Aunque lo suyo es que leáis también
el primer capítulo. La historia se basa en la siguiente pregunta: ¿Cómo sería tu vida si vieras en blanco y negro? Y desde ahí he empezado a desarrollar una historia que va cogiendo forma. Esto del
NaNoWriMo me está ayudando a darle caña.
***
Todos tenemos grupos de WhatsApp. Y todos tenemos grupos absurdos en los que la gente escribe gilipolleces. Yo soy uno de esos que escriben gilipolleces. Y, a veces, salen historias. A veces jugamos a un juego: escribir una historia entre dos, por turnos. Un párrafo tú, otro yo. Y salen cosas como esta historia que he hecho con mi amigo Fuskas.
[05/11/2014, 10:43] Fuskas: Todo comenzó una cálida noche de Diciembre.
Quike se encontraba fumando su último cigarro, escondido tras una
esquina, acechando en silencio.
[05/11/2014, 10:56] Fuskas: Una vez
se terminó el cigarro lanzó la colilla lejos, sin que nadie le viese.
Miró a los lados, comprobó que no había nadie y sacó un extraño objeto
del bolsillo izquierdo de su pantalón.
[05/11/2014, 11:03] Fuskas:
Tenía forma circular, parecido a uno de aquellos relojes antiguos
redondos. Su color dorado parecía más intenso bajo la luz de las farolas
y sobre el dibujo del contorno sobresalían tres botones.
[05/11/2014,
11:32] Fuskas: Cada botón tenía una función pero Quike todavía era muy
joven para conocerlas. Nunca antes se había atrevido a usarlo pero esa
noche, ese calor y tras lo sucedido en el accidente que había sucedido
esa misma mañana le dieron el valor suficiente para arriesgarse.
[05/11/2014,
11:33] Fuskas: Cogió el objeto lo mas fuerte que pudo y sacó de su otro
bolsillo un rotulador permanente. Dibujó una A en uno de los botones,
una B en otro y una C en el tercero. Apretó los dientes y pulsó el botón
donde acababa de escribir A.
[05/11/2014, 12:01] Quike D-B: De
pronto, una gran nube de humo inundó el lugar y, de lo alto, apareció un
extraño objeto con forma de platillo.
[05/11/2014, 12:04] Fuskas: Un
haz de luz llenó el cielo hasta cegar los ojos de Quike. Justo en ese
momento recordó lo que había pasado esa mañana. Aquel accidente, todos
muertos. La luz se deshizo al instante y todo volvió a ser como estaba
antes de que hubiera pulsado el botón.
[05/11/2014, 12:06] Quike D-B:
De hecho, como por arte de magia, volvía a tener un cigarro en la
mano, aunque el objeto seguía en la otra, desafiándole. La letra A había
sido borrada. Las otras dos letras seguían en sendos botones, intactas.
Quike se dispuso a pulsar otro botón.
[05/11/2014, 12:11] Fuskas:
Esta vez el dedo fue a apretar el botón B pero justo en el momento de
hacerlo un estruendo rompió el silencio. Una grieta enorme se abría paso
separando el suelo en dos mitades. Todo lo que se encontraba en su
camino acababa siendo engullido por la misma.
[05/11/2014, 12:15]
Quike D-B: Quike, alterado, guardó el objeto en su bolsillo de nuevo y
dio un salto hacia un lado justo antes de que la grieta se abriera paso a
sus pies. Se libró por los pelos. Una vez a salvo, dio una calada al
cigarro, que seguía en su mano. Sabía a melocotón. Qué extraño, pensó.
Dio otra calada. Esta vez el tabaco le supo a trufa. Quike,
desconcertado, se acercó a la enorme grieta para lanzar su cigarro
cuando vio algo ahí abajo que le dejó perplejo.
[05/11/2014, 12:19]
Fuskas: Sin ninguna forma definida, como una sombra desgarbada, atisbó
lo que parecía un cuerpo. Qué demonios, ¡miles de cuerpos! Y de la nada,
miles de millones de cadáveres comenzaron a brotar de la grieta
acompañados de un fluido semejante al agua pero mas denso. Quike,
aterrorizado, pensó en pedir auxilio, pero cómo iba a hacerlo si después de
esa mañana él era el único ser humano vivo sobre la Tierra.
[05/11/2014,
12:25] Quike D-B: Recordó de pronto lo que había pasado esa mañana de
diciembre. Hacía calor, un calor insoportable, extraño incluso para el
mes de agosto. Quike había estado jugueteando con el nuevo invento que
habían fabricado sus amigos Fer y Rafa. Se trataba de un controlador
temporal. El primero en probarlo había sido Carlos, que desapareció en
el mismo instante en que la máquina se activó. Luego desaparecieron
Elisa y Ramos, los últimos que habían estado en contacto con él. Y así,
fueron desapareciendo las dos últimas personas que habían estado en
contacto con cada desaparecido. El número de desaparecidos fue creciendo
de forma exponencial hasta que sólo quedó Quike. Él tenía la máquina,
él tenía el poder. Ahora, tenía un extraño objeto en el bolsillo y
contemplaba atónito cómo miles de cadáveres emergían del suelo en su
búsqueda.
[05/11/2014, 12:29] Fuskas: Demasiado confuso todo, pensó.
Cómo no acordarse de que lo que tenía en el bolsillo podía controlar el
tiempo. Cómo había pasado tan largo ese día, que parecían años, cuando
apenas 12 horas antes todo estaba perfecto. Entonces recordó que el
botón A servía para acelerar el tiempo dentro de un contexto en el que
todo podía suceder, ya que cualquier futuro era posible. La más loca de
la hipótesis futuristas se cumpliría de pulsar ese botón. Pero el botón B
funcionaba para parar el tiempo, y Quike necesitaba un respiro, así que
lo pulsó.
[05/11/2014, 12:33] Quike D-B: De pronto, todo se quedó en
silencio. Eso fue lo primero que le llamó la atención: un silencio
imposible, máximo. Después se dio cuenta de que los muertos que le
acechaban se habían quedado quietos como estatuas. El aire parecía
haberse parado también. Miró su reloj: las manecillas estaban paradas.
Quike aprovechó ese momento para alejarse de ahí. No corrió, pero anduvo
deprisa para huir de esos seres. Llegado un momento, agotado, se sentó
en una escaleras y lloró.
[05/11/2014, 12:37] Fuskas: No lloraba por
la situación sino por no poder recordar para qué servía el botón C.
Cerró los ojos y prefiriendo no pensar más lo pulsó.
[05/11/2014,
12:43] Quike D-B: El cielo se volvió rojo y las cosas parecieron volver a
tener vida. El tiempo cambió de rumbo: ya no iba hacia adelante, pero
tampoco hacia atrás, iba hacia otro lado. Aturdido, Quike miró al
aparato. ¿Qué había hecho? Había condenado a toda la humanidad.
De
pronto, sintió cómo algo frío le tocaba la mano. Miró y vio una mano
pequeña, blanca, muerta. Petrificado, vio que a su lado había una niña
de unos cuatro o cinco años. Era pelirroja. Y estaba muerta.
[05/11/2014,
12:45] Fuskas: En ese mismo instante Quike se levantó de súbito. Se
alejó, trató de correr pero las piernas no le respondían. No le quedaba
otra opción. Ya le habían dicho Rafa y Fer que si había algún problema
con el objeto que pulsase los tres botones a la vez, y así hizo.
[05/11/2014,
12:48] Quike D-B: Al principio no pasó nada. O al menos eso le pareció a
Quike, que seguía contemplando a la niña que le había tocado. Pero,
poco a poco, vio cómo la cara de la niña empezaba a tomar un poco de
color. Sus rasgos firmes tornaron a una breve sonrisa. Por extraño que
pareciera, la niña volvía a estar viva.
[05/11/2014, 12:50] Fuskas: Y
así sucedió con el resto de cuerpos. Incluso las plantas y los animales
volvieron a la vida. Maldita sea la enfermedad que le estaba comiendo
por dentro. Maldita sea que no se hubiera acordado antes de pulsar los
tres botones ahorrando todo el sufrimiento anterior. Qué pasaba en su
cabeza para no haber sido capaz de solucionarlo todo desde el principio.
[05/11/2014,
12:54] Quike D-B: Y sin embargo, algo no estaba bien. Algo fallaba.
Todos los demás habían vuelto a la vida pero, ¿qué pasaba con él? ¿Por
qué tenía el presentimiento de que le estaba faltando algo por dentro?
[05/11/2014,
12:58] Fuskas: ¿Por qué no era capaz de sentir más allá del tacto, la
vista, el oído, el gusto y el olfato? ¿Dónde había quedado su capacidad
de sentir más allá? ¿Dónde estaba esa forma de sentir todo aquello que
no puede describirse a través de los sentidos comunes?
[05/11/2014,
13:01] Quike D-B: Tal vez esa máquina se lo había arrebatado. Ese
endiablado invento había masacrado su más querida cualidad. En ese
momento, Quike se quiso morir, descomponerse en mil pedazos, abandonar
cuerpo y espíritu y ser vacío para siempre. Pero no podía dejar las
cosas así. Antes tenía un objetivo que cumplir.
[05/11/2014, 13:02] Fuskas: Había descubierto, justo en ese instante, que el objetivo de su vida era amar. Pero, ¿a quién?
[05/11/2014,
13:11] Quike D-B: Tal vez esa niña que estaba delante pudiera
responderle. Tal vez ella fuera la elegida. Se acercó lentamente y le
miró a los ojos, unos ojos verdes, brillantes, ahora llenos de
vitalidad.
FIN
***
Con tanta novela y tanto relato parece que hoy no hay hueco para la poesía
(eso es mentira, mentira, mentira)
pero las apariencias engañan.
Hace unos días leí este libro:
Segundos poemas nunca fueron buenos, de Carles Campomar. Pues estos sí que lo son. La verdad es que tiene algunos que son auténticas balas contra mente y corazón. Sí, Carles sabe de esto, Carles sabe hacer POESÍA. Con mayúsculas.
Y creo que ya es suficiente por hoy. Creo que es justo y necesario. Feliz 5 de noviembre.